viernes, 22 de agosto de 2008

Un pedacito de Felicidad


Si la felecidad es adversa a mi escencia
tendría por qué llorar sin tener que escapar
de las cadenas que me sujetan a estas tierras.
Porque cuando levanto la cabeza y miro
el eterno e infinito cielo siento calma en mi pecho,
paz y preguntas que se sumergen en mi pobre materia gris.
Si al mirar las estrellas,
sumergidas en el negro intenso de la noche,
escuchan mis penas que telepáticamente les voy contando
aferrándose a ellas como yo al pedacito de felicidad que me dejan.

1 comentario:

Sociobear dijo...

La felicidad nos es adversa a todos. Gran poema.